El jugador contó al medio penquista su testimonio de aquella fatídica madrugada del 27 de febrero. "Con mi familia nos habíamos ido a acostar solo un rato antes de que ocurriera todo. Con mi hermano José dormíamos en un camarote, él en la parte de arriba. Hasta que vino el terremoto. Una viga se cayó sobre su cama y el rebote lo mandó al suelo. Allí José se metió conmigo abajo, llegaron mis otros hermanos a refugiarse en el mismo lugar y esperamos que pasara todo."
Sin embargo, como relata la nota, su casa familiar, en la cual dos generaciones habían habitado, no resistió el embate del fuerte sismo grado 8,8 pese a su estructura de concreto. "En la Calle 3 de Villa San Marín de Lota Bajo, donde yo vivo, se destruyeron casi todas las casas." Ahora duerme, como muchos chilenos, bajo un improvisado toldo. "Ahora a empezar de cero," agrega. Su trabajo y proyectos de estudio quedaron en ascuas.
Pero para Francisco Mardones el rugby es un aliciente y enseñanza en estos difíciles momentos. "El rugby lo practico de toda la vida y me ha enseñado a no bajar los brazos en el infortunio. Y este no es el momento de rendirse. La gente buena de Lota siempre ha luchado contra viento y marea y en lo que se pueda aportar siempre va a estar ahí. Y en cuanto a lo deportivo, apenas todo vuelva un poco a la normalidad reiniciaré los entrenamientos junto a mis compañeros."
Cabe señalar que en el club Mineros también milita el seleccionado nacional Nelson Calderón.